Analizando el Mensaje de la Reína de la Paz dejado a Marija en Medjugorje - 25 de Abril 2022 -

por MiIglesia - MaríaNosGuíaChanel YouTube

03 de Mayo - Año del Señor 2022


Queridos amigos, hoy analizaré el Mensaje que la Reina de la Paz dejó a la vidente Marija en Medjugorje el 25 de Abril de éste año, 2022.

El Mensaje de la Virgen dice lo siguiente:

"Queridos hijos,
os miro y veo que estáis perdidos.
Por eso os invito a todos: regresad a Dios, regresad a la oración, y el Espíritu Santo os colmará de Su Amor que da alegría al corazón.
La Esperanza crecerá en vosotros y en un futuro mejor, y os convertiréis en testigos gozosos de la Misericordia de Dios, en vosotros y también alrededor de vosotros.

¡Gracias por haber respondido mi llamada!"

Los mensajes de la Reína de la Paz que se aparece en Medjugorje desde 40 años, estan estructurados en la forma siguiente...

Hay una entrada: "Queridos hijos o hijitos", un cuerpo del texto donde está el contenido del mensaje que es casi siempre una petición, exhortación, entrenamiento, y después una conclusión: "Gracias por haber respondido a mi llamada!"

Vamos a analizar todas las partes de éste último mensaje porque no hay que pasar por alto absolutamente nada de lo que nos dice la Virgen María.

Nosotros humanos nos hemos vuelto extremadamente superficiales. Para nosotros las palabras son humos pero en la Dimensión Celestial cada Palabra cuenta, tiene una sustancia, un peso, una responsabilidad, un significado, sabiduría y ciencia que va más allá de los razonamientos. Cada palabra tiene un espesor específico, una esencia. Por eso que en cada Sacramento, sobre todo en la Consagración, las fórmulas deben ser las correctas.

Cada palabra es como un cofre precioso relleno de lo que hay más preciado que es el Amor de la Trinidad y de la Virgen María hacia nosotros. Éste Amor no es un sentimiento. El sentimiento respeto al contenido de éste Cofre es humo. Este Cofre está repleto de la Energía Vital del Amor de Dios que muove todas las cosas y que Él vierte sobre todos nosotros seres humanos, hijos adoptivos de Dios Padre. Es por esto que CADA PALABRA de la Virgen vale más del oro (y creo que haya un Salmo sobre esto).

En la frase de entrada la Vírgen nos dice: "Queridos hijos". Esta frase no es una frase cualquiera, como cuando somos nosotros a escribirla en cartas o email (si todavía la escribimos). Esta frase debería hacernos temblar el corazón de alegría porque quiere decir, en primer lugar, que María Virgen:

1. Nos ama como nuestra Madre del Cielo pero de una forma que no podemos imaginar. Nuestro corazón físico no soportaría una tal inundación de Amor. No podría contener semejante inundación de incomensurable ternura.

2. Que realmente somos queridos por Ella y por toda la moltitud celestial. Nos AMAN a todos, buenos y malos, a toda nuestra estirpe humana y sufren por nuestros errores y pecados porque nos llevan lejos de Dios y de ellos para ir a nuestra perdición eterna.

3. Que somos hijos adoptivos de la Trinidad y de la Virgen María y que el Amor hacia nosotros es visceral. Llega desde lo más profundo de Sus Corazones, de los Corazones de Jesùs y María y lo que nos dicen es para nuestro bien, como pasaría en una Familia cuyos padre y madre se preocupan infinitamente para sus hijos rebeldes y, a lo mejor, adictos a las drogas, que están cometiendo graves errores los cuales pueden perjudijar sus vidas y su felicidad.

Muchas veces la Reina de la Paz nos llama "hijitos". La Beata Ana Catalina Hemerick, en sus visiones, dice que muchas veces Jesùs llamaba a sus discípulos y a quien lo seguía y escuchaba con el término "hijitos". En ésta palabra reside una gran ternura que es el Amor de Dios hacia nosotros y también de la Virgen María. Y hay otro aspecto de tener en cuenta: delante de Dios y de la Vírgen María nosotros somos como niños pequeños y traviesos. En uno de sus primeros mensajes en Medjugorje, la Virgen respondiendo a alguien que le preguntaba de como estaba su madre muerta, le contestó: "Ha nacido en éste momento", haciendo entender que la muerte, cuando es en Gracia de Dios, es un nacimiento en la Dimensión del Cielo. Y esto es realmente MARAVILLOSO.

Yo pienso que, según el estado espiritual de nuestra alma, cuando hay ns nacimiento en la Dimensión Celestial, somos niños (también en el aspecto), también si cuando hemos muerto a nuestra dimensión terrenal hemos tenido, a lo mejor, 98 años... Después, a medida que, en el cielo, nuestra alma avanza espiritualmente, entonces crecemos, también en el aspecto para que nuestro estado se visualice a todas las almas que están allí.

Volvemos al mensaje...

En el cuerpo del texto se pueden subrallar tres puntos importantes:

El primer punto es el estado en que hoy en día nos encontramos espiritualmente como humanidad:
"Os miro y veo que estáis perdidos".

En esta frase hay que darnos cuenta de una cosa extremadamente importante: que Nuestra Madre del Cielo NOS PUEDE VER A TODOS a través de Su Hijo! Nos mira en nuestro conjunto, como habitantes del mundo, y nos mira uno a uno en particular.

Un día la vidente Marija no se encontraba bien. Estuvo enferma por dos semanas. Estaba en su casa en pijama también el 25 de marzo, día de Fiesta porque era la Anunciación y era también el día en que la Virgen María la habría visitada para dejarle un mensaje. Y cuando la Virgen le apareció, le preguntó: "Pero... ¿por qué no te has vestido a fiesta, que tienes en tu armadio aquel bonito pijama nuevo?" Esto para hacer os entender que cuando la Virgen nos dice: "Os miro", es que nos ve realmente y nos ve con una mirada de infinita ternura maternal. Es una mirada de apoyo se hacemos el bien, de aprensión si esitamos o estamos en peligro y de dolor si caemos y nos alejamos del bien.

Por lo tanto, la Virgen María es LA MADRE de ternura infinita que nos sigue paso a paso en nuestra vida y que, de todas formas, tiene todo bajo control. El problema es nuestra libre respuesta porque Ella no puede y no quiere obligarnos a tomar el camino del Bien. Somos nosotros, con nuestra LIBRE Voluntad en elegirlo o menos. Si lo elegimos, entonces viviremos con Ella y con Jesùs. Si no lo elegimos, invevitablemente caeremos en el mal que es el diablo y con el antiguo enemigo solo hay sufrimiento eterno.

Así que, Nuestra Madre, a través de Jesùs, nos mira a todos y, en general, ve que estamos perdidos...

Y realmente es así. Estamos perdidos. Y no es que estamos perdidos porque hemos perdido el camino... Lo digo porque en algunas traducciones españolas, entre parentesis han puesto "deshorientados". No, el significado no es "deshorientados". Es un significado peor. Estamos perdidos en el sentido que, si continuamos así, será demasiado tarde para volver atrás porque nos hemos perdido a nosotros mismos. Alejandonos de Dios y de Sus Mandatos, nos hemos perdido a nosotros mismos. Hemos abandonado a Dios y en esta forma, nos hemos perdido a nosotros mismo. Somos como una rama que se ha desprendido del árbol. ¿Qué le pasa a una rama cuando se desprende del árbol? Le pasa lo que ha pasado en la Parábola de Jesús de la vid y de los racimos... Que cuando los racimos se desprenden de la vid, se vuelven secos e ya no puede dar fruto tanto que se destinan a ser quemados en el fuego.

En conclusión, nuestra vida está perdida porque sin Dios la vida no tiene algún sentido. El problema es que la mayoría de la gente NO QUIERE DARSE CUENTA DE ESTO. Parecemos tantos avestruzes que, por no querer admitir que sin Dios no hay futuro ni felicidad, continuamos a mentir a nosotros mismos diciendonos: "No hay problema, no pasa nada!" mientras que alrededor de nosotros todo se derrumba.

En uno de los muchos mensajes que la Virgen ha dejado en Medjugorje, uno decía: "Las almas están enfermas y caminan hacia la muerte espiritual. Satanás cosecha almas".

Por lo tanto, el peligro mayor consiste en la situación de nuestra alma. Tenemos solo un alma. Si se pierde, ¿qué será de ella? Mirad que muchas almas, demasiadas almas, se juegan la eternidad. Y no es broma. Por eso que la Reina de la Paz nos suplica de VOLVER A DIOS Y A SUS MANDATOS, nos suplica de CONVERTIRNOS.

La Cultura Occidental ha pasado de ser cristiana/católica - con siglos y siglos de progreso - a pagana (con un decadimiento cada vez más atroz en todos los sectores) en pocos decenios, cayendo en la cultura de la muerte que nos destruye día tras día y nosotros sin darnos cuenta o no querendo darnos cuenta. DESPERTAD por favor!
Es como si hoy en día, nos resignamos a ser almas perdidas... ¿Como puede ser? Es como si hubiesimo una síndrome de auto destrucción; dejamos que el mal nos domine sin luchar.

Ni siquiera tentamos de quitarnos de encima el barro que nos se ha pegado por caer en una palud podrida. Tampoco luchamos por salir de ella. Es como si el diablo nos hubiera anestetizados.

Esta es la situación de gran parte de la humanidad. La Virgen María está aquí, visitandonos en la tierra de más de 40 años para decirno: "Salid de allí! Vais a hundir os! Salid de allí!"

¿Como se puede pensar en hacer guerras que, hoy en día, se pueden convertir facilmente en nucleares? "En el mundo hay guerras porque en los corazones hay odio". Fue otro mensaje de la Reina de la Paz en Medjugorje que ha fotografíado nuestra situación espiritual de forma directa y tajante. Da igual de como se justifica este odio en los corazones, la envidia, la maldad, la perversión (y la guerra es otra forma de perversión), lo que destruye al ser humano en su totalidad.

Y con el odio, la guerra y las perversiones el diablo SUEÑA de cosechar almas para su infierno.

Por eso que la Virgen Maria nos llama a la conversión. Si los corazones no se abren a Cristo que es Amor, Verdad y Vida, no se podrá vivir en un mundo mejor. No serán los políticos, ni las armas, ni las manifestaciones en las calles, ni el intentar de degenerar el ser humano con ideologías gender, en evitar la destrucción del mundo. La única forma de evitar la destrucción es LA CONVERSIÓN de los corazones, la admisión de los pecados. Asumir que hemos pecado y reconocerlo a nosotros mismos y a Dios. Y a eso se llega sólo con la ORACIÓN del Santo Rosario, el ayuno, las renuncias, los Sacramentos en la Misa, sobre todo el Sacramento de la Confesión. El primer paso es la ORACIÓN no solo por nosotros mismos, sino también por todas aquellas almas que se han alejado de Dios porque SOMOS UN CUERPO SÓLO y todos debemos velar los unos para los otros para que el milagro de la conversión se haga presente en el mundo.

Los corazones se abren a Dios cuando se arrepienten. Cuando toman conciencias de sus pecados y le duele en el alma haber hecho sufrir a Cristo que nos ha redimido con su muerte y Resurrección para que podamos hacer parte de la Gloria y la felicidad del Cielo.

Esta situación parecería sin esperanza... pero lo que es MAGNIFICO y típico de los mensajes de la Virgen María es la ternura y la fuerza que pone en lo que nos dice. Porque Ella quiere, por nuestro bien, abrirnos las puertas del corazón, despertar la voz de nuestra consciencia, despertar a las almas dormidas para que muchas de ellas escuchen la voz de Dios que nos llama sin parar, se conviertan y tomen el Camino que las conducirá a la felicidad sea en la tierra que en el Cielo.

La Oración del Rosario por parte de TODOS, sobre todo de los católicos, es parte FUNDAMENTAL para lograr este gran MILAGRO de conversión que salvará el mundo.

- El segundo punto es el remedio que Dios nos da a través de la Virgen María para superar esta situación espiritual dramática de perdición en que nos encontramos: "Por eso os invito a todos: regresad a Dios, regresad a la oración".

Lo que nos dice aquí la Virgen María es la única forma de salir de esta situación de perdición en que nos encontramos. No hay otras formas. Por eso nos invita A TODOS. Nadie está excluídos de esto, ni siquiera los más impenitentes. Quien tiene muchos pecados, ora y se convierte, recibirá mucho más amor para colmar el vacío de los muchos pecados cometidos. Todos, quien más, quien menos, somos pecadores, y todos tenemos el derecho de recibir el Amor di Dios, pero debemos abrir el Corazón a Él con el arrepientimiento sincero. Esto se logra en primer lugar con la Oración del Santo Rosario. La Oración a Dios ES PARA LOS PECADORES y todos lo somos. También los Santos sabían de ser pecadores y por esto rezaban a Dios. La oración del Santo Rosario sirve para que podamos tener la fuerza necesaria para vencer nuestro desbordante Ego y orgullo y arrepentirnos volviendo en Gracia de Dios. Un alma en Gracia de Dios consigue discernir mucho mejor el bien del mal y gobierna mejor, por la fuerza de Dios, su alma, entrenandola a la humildad, a la paciencia, a la caridad, a la ternura hacia el prójimo, al perdón, al respeto de los Mandamiento de Dios, etc. etc.

También quien cree de ser de la parte de Dios y después actúa de forma INCOHERENTE con la enseñanza de Cristo y de los Santos, NO REZA CON EL CORAZÓN y, por lo tanto, se pierde y estoy pensando al Patriarca Kirill que dice de ser cristiano ortodoxo y después actúa como un Barabás en vez de seguir a Cristo y a la Virgen María.

También los poseidos, los impenitentes que parecen incovertibles, pueden volver a Dios a través de la conversión sincera de sus pecados. Porque hasta que hay vida terrenal, hay esperanza de conversión.

Por lo tanto, la Virgen María nos invita A TODOS a regresar a Dios, a Sus Mandamientos y a la oración para que salvemos nuestra alma, también el cuerpo y seamos realmente felices en la tierra como en el Cielo. Nuestra situación de perdición abarca sea el futuro eterno del alma, sea la condición de vida en nuestra dimensión terrenal. Por lo tanto, nuestra salvación es a medida de todos.

Si queremos salvarnos debemos volver a Dios con la conversión, con la oración, abriendo el corazón a Dios y a Sus Mandamientos.

El tercer punto es lo que vamos a obtener si haremos lo que la Virgen María nos invita: "El Espíritu Santo os colmará de Su Amor que da alegría al corazón. La Esperanza crecerá en vosotros y en un futuro mejor y os converiréis en testigos gozosos de la Misericordia de Dios, en vosotros y también alrededor de vosotros".

Realmente Magnifico...

Y hay que subrallar otro aspecto maravilloso de este mensaje. Un aspecto que está escondido pero que el alma percibe... Si tu te has perdido, no consigues salvarte por ti mismo. El primer pulso llega de lo alto, llega del Amor de Dios que extiende Su mano hacia ti. El movimiento es siempre, primeramente, del Amor de Dios que se mueve hacia ti.

Dios se mueve enviando la Reina de la Paz entre nosotros y desde más de 40 años, para despertarnos a Su Amor. Y entonces la Virgen María nos invita, nos dice de volver a la oración. Si el invito es acogido (el invito implica el respeto de nuestro libre albedrío) éste invito nos lleva a la oración hacia Dios y a la vuelta a Dios.
¿Cual es el efecto de rezar a Dios? El efecto es que el corazón se colmará del Amor de Dios y sentirás alegría en tu corazón. Te abrirás a una vida nueva, plena de Esperanza en un futuro mejor. Te darás cuenta del enorme regalo que la Misericordia de Dios te ha dado y te convertirás, porque sentirás esta necesidad, en testigo gozoso de la Misericordia de Dios, sea dentro de tí que alrededor de ti.

Todo esto tiene como base la ORACIÓN. El Espíritu Santo nos colmará del Amor de Dios si decidimos empezar a orar cada día a Dios y entonces, en nosotros, Dios podrá hacer maravillas. "El Señor hizo en mi maravillas! Gloria al Señor!" dice un salmo. Todo esto es cierto y experimentado por Profetas y Santos en todas la historia humana. Basta leer la Biblia para comprenderlo.

Por lo tanto, lo realmente importante es que nosotros ser humanos, cada uno en su corazón, RESPONDA SÍ a Dios, volviendo a la oración y a Él. Un sí como aquél que contestó la Virgen María a su tiempo abandonandose totalmente a Dios Padre.

Ánimos amigos! Dios puede hacer todo, pero si nosotros no abramos el corazón a Él, si las puertas están cerrada, Dios no puede entrar por respeto a nuestra libre voluntad.

Pero... ¿Por qué nos cuesta así tanto abrir el corazón a Dios? Porque dejamos que el demonio nos engañe. Y os diré aún más... Si tu quieres abrir el corazón a Dios pero te dices a tí mismo: "mañana lo haré" el diablo ya te ha engañado. Si abres el corazón lo tienes que hacer HOY, en este mismo momento. AHORA. Claro... no dirás un Rosario entero de golpe cuando ni siquiera sabes decir una Ave María. Dirás lo que sabes o lo que te llega del corazón, pero, mientras tanto, estás rezando. Y después haber hecho este primer paso, sentirás la necesidad de organizar tu vida alrededor de la oración. Os lo digo por experiencia personal.

Por último tenemos la frase de despedida que es: "Gracias por haber respondido a mi llamada".

También la última frase es importantísima, porque nos hace entender como el Cielo respeta nuestra voluntad. María siempre nos da las gracias porque respeta nuestra dignidad de personas a imagen de Dios. Respeta nuestra libre voluntad de decidir de hacer la Voluntad de Dios según la lógica en que se mueve la Verdad y el Amor de Dios. Nos respeta porque el ser humano es el fruto de la Sabiduría de Dios y del MOTIVO por lo cual nosotros existimos: para compartir con Dios la Felicidad Eterna ya que Dios siendo el Verdadero Bien, es feliz en el compartir Su Amor hacia todos Sus Hijos, siendo Él el Padre Bueno que espera nuestra vuelta como fue en la Parábola del Hijo Pródigo.

Para nosotros seres humanos que, a causa del pecado original, ya no sabemos amar, la Virgen María es un fulgido ejemplo de respeto y Amor hacia Dios y hacia todos Sus hijos.

Tenemos la Gracia extraordinaria de las visitas de la Virgen María aquí en nuestra dimensión terrenal cada 25 del mes desde más de 40 años... por favor... NO DESPERDICIEMOS esta gran oportunidad que el Cielo nos da. Volvemos a la oración! Volvemos a Dios y a Sus Mandamientos y entonces la Paz y la felicidad reinarán sobre la tierra y en nuestros corazones!

Un abrazo a todo el mundo!